Anécdotas e ilustraciones cristianas sobre las bendiciones de Dios. Historias cortas para sermones que reconocen el favor de Dios y el poder de una vida bendecida.
Si alguien me diera un puñado de arena indicándome que en ella había partículas de hierro, yo las buscaría con mis ojos, y con mis dedos, más no podría descubrirlas