YO SOY UN DIOS TODOPODEROSO. Nada es demasiado difícil para mí. He decidido escoger a personas débiles como tú para llevar a la realidad mis planes. Tus debilidades tienen la virtud de sensibilizarte a mi poder. Por lo tanto, que no te atemoricen tus limitaciones o las demandas que el día haga más allá de tus fuerzas.
Lo que pido de ti es que permanezcas conectado a mí
Yo no soy un Dios descuidado. Cuando permito que algunas dificultades se presenten en tu vida te preparo adecuadamente para desenvolverte en ellas. Tranquilízate en mi presencia y no dejes de confiar en mi fuerza.
LUCAS 1.37; 2 CORINTIOS 12.9