Si la decisión se refiere a que color de suéter usar, no hay ningún problema, ¿verdad?
Pero, ¿Qué tal si se tratara de elegir una universidad o escoger si sales con una determinada persona o elegir dÓnde trabajar en el verano? En situaciones como estas una decisión puede ser engañosa.
“Al cielo y a la tierra pongo hoy como testigos contra vosotros de que he puesto ante ti la vida y la muerte, la bendición y la maldición. Escoge pues, la vida para que vivas tú y tu descendencia” Deuteronomio 30:19
El camino del bien y el camino del mal están siempre ante nosotros, nos toca elegir, nadie sino nosotros mismos debemos aprender a escoger. ¿Qué harás Tú?