Vale la pena saber que debemos buscar primeramente en la Sabiduría de Dios – no en la sabiduría convencional – los principios que irán nortear nuestra decisión. Los principios que Dios nos dio son prácticos y relevantes personalmente. "Toda Escritura es inspirada divinamente y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instituir en justicia... “(II Timoteo 3.16).
Vale la pena saber que la deuda tiene un potencial esclavizante, y que debemos evitarla lo máximo que podamos. "El rico se enseñoreará de los pobre, y el que toma prestado, siervo es del que presta." (Proverbios 22.7).
Vale la pena saber que mantener el equilibrio apropiado entre el gasto actual y el ahorro a largo plazo es señal de sensatez. "Tesoro codiciable y aceite hay en la casa del sabio; pero el hombre insensato todo lo disipa.” (Proverbios 21.20).
Vale la pena saber que debemos invertir con consistencia, a partir de una estrategia cuidadosamente pensada, y no impulsivamente basados en casos esporádicos. “Los planes del diligente ciertamente tienden a la abundancia, pero todo el que se apresura alocadamente, de cierto va a la pobreza.” (Proverbios 21.5).
Vale la pena saber que debemos confiar en la diversificación – al contrario de preocuparnos con los ciclos del mercado– como medio de control de los riesgos y proteger nuestro capital. "Reparte a siete, y aún a ocho: porque no sabes el mal que vendrá sobre la tierra.” (Eclesiastes 11.2).
Vale la pena saber que debemos estar alertas contra la ganancia, gastando nuestras energías en una inútil tentativa de obtener las mayores ganancias. "No trabajes por ser rico; pon coto a tu prudencia." (Proverbios 23:4).
Cuando continuamente “renovamos nuestra mente” sobre la orientación de estos principios, somos capaces de aplicarlos en las decisiones financieras que enfrentamos diariamente. Podemos confiar que, cualquiera que sean los sacrificios a corto plazo, estamos gastando, ahorrando e invirtiendo sabiamente. Esto nos libera para dejar los resultados a los cuidados de Dios, sabiendo que "Pero gran ganancia es la piedad acompañada de contentamiento” (I Timoteo 6.6).
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Austin Pryor es el autor de la publicación mensual "Sound Mind Investing" (Mente Sana Inversiones), un boletín de planeamiento financiero, bien como de un libro con el mismo título, escritos a partir de la perspectiva bíblica. Es posible ver sus consejos financieros a través del web site www.soundmindinvesting.com - Traducción de Alicia Gonzales Lemos.
Vale la pena saber que la deuda tiene un potencial esclavizante, y que debemos evitarla lo máximo que podamos. "El rico se enseñoreará de los pobre, y el que toma prestado, siervo es del que presta." (Proverbios 22.7).
Vale la pena saber que mantener el equilibrio apropiado entre el gasto actual y el ahorro a largo plazo es señal de sensatez. "Tesoro codiciable y aceite hay en la casa del sabio; pero el hombre insensato todo lo disipa.” (Proverbios 21.20).
Vale la pena saber que debemos invertir con consistencia, a partir de una estrategia cuidadosamente pensada, y no impulsivamente basados en casos esporádicos. “Los planes del diligente ciertamente tienden a la abundancia, pero todo el que se apresura alocadamente, de cierto va a la pobreza.” (Proverbios 21.5).
Vale la pena saber que debemos confiar en la diversificación – al contrario de preocuparnos con los ciclos del mercado– como medio de control de los riesgos y proteger nuestro capital. "Reparte a siete, y aún a ocho: porque no sabes el mal que vendrá sobre la tierra.” (Eclesiastes 11.2).
Vale la pena saber que debemos estar alertas contra la ganancia, gastando nuestras energías en una inútil tentativa de obtener las mayores ganancias. "No trabajes por ser rico; pon coto a tu prudencia." (Proverbios 23:4).
Cuando continuamente “renovamos nuestra mente” sobre la orientación de estos principios, somos capaces de aplicarlos en las decisiones financieras que enfrentamos diariamente. Podemos confiar que, cualquiera que sean los sacrificios a corto plazo, estamos gastando, ahorrando e invirtiendo sabiamente. Esto nos libera para dejar los resultados a los cuidados de Dios, sabiendo que "Pero gran ganancia es la piedad acompañada de contentamiento” (I Timoteo 6.6).
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Austin Pryor es el autor de la publicación mensual "Sound Mind Investing" (Mente Sana Inversiones), un boletín de planeamiento financiero, bien como de un libro con el mismo título, escritos a partir de la perspectiva bíblica. Es posible ver sus consejos financieros a través del web site www.soundmindinvesting.com - Traducción de Alicia Gonzales Lemos.