Se le pidió que explicara su conducta en esa situación en que había peligro de ser vencidos por los enemigos.
Su respuesta, además de satisfacer a sus superiores en cuanto a que no se trataba de negligencia, llegó a ser considerada hasta hoy uno de los procedimientos básicos para todo comandante en el campo de batalla ¿Qué estaba haciendo?
El coronel respondió que intentaba abstraerse de toda distracción para poder contestar tres preguntas:
1. ¿Qué está pasando?
2. ¿Qué no está pasando?
3. ¿Qué podía hacer para afectar a lo que estaba pasando?
Hoy, estas son las “tres preguntas esenciales”. Si pudiésemos abstraernos para preguntarnos esto regularmente, seguro que nuestra efectividad como líderes aumentaría dramáticamente.
Si vamos a ser efectivos como líderes, debemos contar con una base para comprender el presente y decidir lo que podemos hacer para el futuro.
Conozca el pasado, comprenda el presente y vea el futuro.
Una de las primeras tareas del líder es discernir el presente y ver el futuro. No lideraremos con éxito a menos que sepamos dónde estamos yendo.
No discerniremos el presente ni veremos el futuro con exactitud y precisión, pero en la medida en que logremos verlo, podremos planificar una estrategia que impacte sobre el futuro del modo deseado.
Solo entonces puede un líder comunicar el plan a quienes lideran, de modo de inspirar en ellos la confianza y la decisión que finalmente darán como resultado lo que se desea alcanzar.
El análisis del pasado y el presente, para identificar las tendencias. Eso es lo que intentaba hacer el teniente Coronel Moore.
Si sabía lo que pasaba podía analizar cómo responder mejor a ello con los recursos disponibles. También necesitaba saber lo que no pasaba, para no desperdiciar recursos valiosos. De esta manera podía ser proactivo y crear el futuro que quería.
La mayoría de nosotros ha estado en un centro de compras, en busca de una tienda en particular. Si no conoce el centro de compras, quizá utilice el mapa para encontrarla.
Sin embargo, el mapa no servirá de mucho si no tiene la flecha que indica “Usted esta aquí”. Ese es el punto de referencia.
No hay mapa que nos sirva si no sabemos dónde estamos ubicados. Además de preguntarnos ¿Qué sucede?, debemos saber también ¿Dónde estamos?
Tomado del libro: Liderazgo, el poder de la creatividad.
Su respuesta, además de satisfacer a sus superiores en cuanto a que no se trataba de negligencia, llegó a ser considerada hasta hoy uno de los procedimientos básicos para todo comandante en el campo de batalla ¿Qué estaba haciendo?
El coronel respondió que intentaba abstraerse de toda distracción para poder contestar tres preguntas:
1. ¿Qué está pasando?
2. ¿Qué no está pasando?
3. ¿Qué podía hacer para afectar a lo que estaba pasando?
Hoy, estas son las “tres preguntas esenciales”. Si pudiésemos abstraernos para preguntarnos esto regularmente, seguro que nuestra efectividad como líderes aumentaría dramáticamente.
Si vamos a ser efectivos como líderes, debemos contar con una base para comprender el presente y decidir lo que podemos hacer para el futuro.
Conozca el pasado, comprenda el presente y vea el futuro.
Una de las primeras tareas del líder es discernir el presente y ver el futuro. No lideraremos con éxito a menos que sepamos dónde estamos yendo.
No discerniremos el presente ni veremos el futuro con exactitud y precisión, pero en la medida en que logremos verlo, podremos planificar una estrategia que impacte sobre el futuro del modo deseado.
Solo entonces puede un líder comunicar el plan a quienes lideran, de modo de inspirar en ellos la confianza y la decisión que finalmente darán como resultado lo que se desea alcanzar.
El análisis del pasado y el presente, para identificar las tendencias. Eso es lo que intentaba hacer el teniente Coronel Moore.
Si sabía lo que pasaba podía analizar cómo responder mejor a ello con los recursos disponibles. También necesitaba saber lo que no pasaba, para no desperdiciar recursos valiosos. De esta manera podía ser proactivo y crear el futuro que quería.
La mayoría de nosotros ha estado en un centro de compras, en busca de una tienda en particular. Si no conoce el centro de compras, quizá utilice el mapa para encontrarla.
Sin embargo, el mapa no servirá de mucho si no tiene la flecha que indica “Usted esta aquí”. Ese es el punto de referencia.
No hay mapa que nos sirva si no sabemos dónde estamos ubicados. Además de preguntarnos ¿Qué sucede?, debemos saber también ¿Dónde estamos?
Tomado del libro: Liderazgo, el poder de la creatividad.