¿Cómo responde usted a los reveses de la vida? ¿Se retrae, desanimado, con miedo de arriesgarse a un nuevo fracaso o reúne toda su determinación para tratar otra vez, encarando el desafío con más empeño, lleno de expectativas del éxito?
Atenta para el excelente consejo de Paul S. Rees: “Dios puede trasformar nuestros fracasos en éxitos, nuestros miedos en coraje, puede tornar nuestros prejuicios y fundirlos con Su amor, puede envolvernos cuando nos alejamos totalmente de El y de nuestras obligaciones y extender una mano rescatadora sobre nosotros, puede hacernos volver y encara la tarea que nos intimidaba y subyugar al enemigo que nos abatía”
- No estamos solos en nuestras luchas. Considere la animadora palabra que Dios nos habla a través de la Biblia, para los tiempos de luchas: “No temas, que yo soy tu Dios que te esfuerzo: siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia.” (Isaías 41;10)
- La respuesta correcta. Reaccionar apropiadamente a fracasos y reveses es mucho más que buscar la victoria. Es ayudarnos a ser mejores, construyendo en nosotros un carácter más vigoroso.
Santiago declara esto de la siguiente manera: “hermanos míos, tened por sumo gozo cuando cayereis en diversas tentaciones; Sabiendo que la prueba de vuestra fe obra paciencia. Mas tenga la paciencia perfecta su obra, para que seáis perfectos y cabales, sin faltar en alguna cosa.” (Santiago 1:2-4)
- Colocando la fe en el lugar correcto. Fe, no solamente en nosotros mismo y en nuestras habilidades, sino en Dios que controla todas las circunstancias, es crucial si quisiésemos vencer en un mundo adverso, al que no le importa nuestro éxito y parece contribuir para nuestro fracaso.
Dios declara en Jeremías 29:11, “Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Dios, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis.”
Atenta para el excelente consejo de Paul S. Rees: “Dios puede trasformar nuestros fracasos en éxitos, nuestros miedos en coraje, puede tornar nuestros prejuicios y fundirlos con Su amor, puede envolvernos cuando nos alejamos totalmente de El y de nuestras obligaciones y extender una mano rescatadora sobre nosotros, puede hacernos volver y encara la tarea que nos intimidaba y subyugar al enemigo que nos abatía”
- No estamos solos en nuestras luchas. Considere la animadora palabra que Dios nos habla a través de la Biblia, para los tiempos de luchas: “No temas, que yo soy tu Dios que te esfuerzo: siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia.” (Isaías 41;10)
- La respuesta correcta. Reaccionar apropiadamente a fracasos y reveses es mucho más que buscar la victoria. Es ayudarnos a ser mejores, construyendo en nosotros un carácter más vigoroso.
Santiago declara esto de la siguiente manera: “hermanos míos, tened por sumo gozo cuando cayereis en diversas tentaciones; Sabiendo que la prueba de vuestra fe obra paciencia. Mas tenga la paciencia perfecta su obra, para que seáis perfectos y cabales, sin faltar en alguna cosa.” (Santiago 1:2-4)
- Colocando la fe en el lugar correcto. Fe, no solamente en nosotros mismo y en nuestras habilidades, sino en Dios que controla todas las circunstancias, es crucial si quisiésemos vencer en un mundo adverso, al que no le importa nuestro éxito y parece contribuir para nuestro fracaso.
Dios declara en Jeremías 29:11, “Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Dios, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis.”