Todos tenemos un potencial aún no desarrollado, y jamás lo veremos de manifiesto si no creemos que podemos hacer todo lo que Dios dice que podemos hacer en su Palabra.
A menos que avancemos en fe, creyendo que con Dios nada es imposible, Él no podrá obrar en nosotros lo que desea hacer para desarrollar nuestro potencial.
Nadie podrá hacerlo por nosotros. Nadie podrá decidir. Somos nosotros los que hemos de tomar la determinación. Si no lo hacemos, el diablo nos robará todo lo que tenemos.
Así que dale forma a tu potencial, haz algo con él. Jamás descubrirás lo que eres capaz de hacer si nunca intentas nada. No te quedes en la zona segura. Sal de ella y entra en lo que sientes que Dios te llama a hacer, y pronto descubrirás lo que de veras eres capaz de hacer.
Tomado del libro: El poder de la determinación