📖 Texto Bíblico: Galatas 6:6
NUESTRO DEBER CON EL MAESTRO
"El que es enseñado en la palabra, haga partícipe de toda cosa buena al que lo instruye." Gálatas 6:6
No debemos entender este texto exclusivamente en términos económicos, como que el discípulo debe ofrendar dinero a su maestro, lo cual podría ser una forma de agradecimiento a Dios, sino que más bien se refiere a lo siguiente:
"El que es enseñado en la palabra, haga partícipe de toda cosa buena al que lo instruye." Gálatas 6:6
No debemos entender este texto exclusivamente en términos económicos, como que el discípulo debe ofrendar dinero a su maestro, lo cual podría ser una forma de agradecimiento a Dios, sino que más bien se refiere a lo siguiente:
1. Para quien instruye a otro hermano en la fe o discípulo, es muy grato recibir alguna muestra de gratitud por ese trabajo que se hace con amor, esfuerzo y dedicación.
2. Es un gran aliciente para un maestro cuando observa avances en el discípulo, que este está siguiendo el consejo de la Palabra de Dios; cuando ve frutos en aquel hermano y que hay un resultado positivo a su entrega.
3. La mayor satisfacción para quien enseña a otro, es que éste aproveche las enseñanzas y crezca en conocimiento y en virtudes, que supere sus dificultades y desarrolle a Cristo en su persona.
4. Es conveniente que el discípulo comparta a su instructor o maestro sus progresos y las bendiciones que Dios está entregando a su vida. En resumen, el que es enseñado en la Palabra de Dios debe demostrar gratitud a su maestro o instructor; dar buenos frutos de la enseñanza; desarrollar las virtudes de Cristo y compartir con él las bendiciones de que Dios le otorga.
2. Es un gran aliciente para un maestro cuando observa avances en el discípulo, que este está siguiendo el consejo de la Palabra de Dios; cuando ve frutos en aquel hermano y que hay un resultado positivo a su entrega.
3. La mayor satisfacción para quien enseña a otro, es que éste aproveche las enseñanzas y crezca en conocimiento y en virtudes, que supere sus dificultades y desarrolle a Cristo en su persona.
4. Es conveniente que el discípulo comparta a su instructor o maestro sus progresos y las bendiciones que Dios está entregando a su vida. En resumen, el que es enseñado en la Palabra de Dios debe demostrar gratitud a su maestro o instructor; dar buenos frutos de la enseñanza; desarrollar las virtudes de Cristo y compartir con él las bendiciones de que Dios le otorga.