📖 Texto Bíblico: 1 Juan 4:16
Un Lugar de Encuentro, Reflexiones cristianas de David Jeremiah
La oración no debería ser considerada como una tarea que debe llevarse a cabo, sino más bien como un privilegio a disfrutar, un deleite excepcional que siempre está revelando alguna belleza nueva.
—E.M. BOUNDS
PRIMORDIALMENTE, LA ORACIÓN se trata de encontrarse con Dios y de tener una relación creciente con Él.
En la oración, nos colocamos en un lugar para recibir sabiduría del corazón de Dios, a medida que los deseos nuevos se forman en nuestro corazón, capacitándonos para tener una comunión más profunda con Él.
La oración nos prepara para ser animados a amar, amar a Dios y a las personas. Sí, orar para recibir respuestas y para ver el poder de Dios es bíblico. Sin embargo, la oración es primordialmente una oportunidad para tener comunión con Dios.
El llamado a la oración es para participar en el amor que ha ardido eternamente en el corazón de Dios. Desde la eternidad, el Padre ha amado al Hijo con todo su corazón, y el Hijo ha amado al Padre con la misma intensidad.
La oración no debería ser considerada como una tarea que debe llevarse a cabo, sino más bien como un privilegio a disfrutar, un deleite excepcional que siempre está revelando alguna belleza nueva.
—E.M. BOUNDS
PRIMORDIALMENTE, LA ORACIÓN se trata de encontrarse con Dios y de tener una relación creciente con Él.
En la oración, nos colocamos en un lugar para recibir sabiduría del corazón de Dios, a medida que los deseos nuevos se forman en nuestro corazón, capacitándonos para tener una comunión más profunda con Él.
La oración nos prepara para ser animados a amar, amar a Dios y a las personas. Sí, orar para recibir respuestas y para ver el poder de Dios es bíblico. Sin embargo, la oración es primordialmente una oportunidad para tener comunión con Dios.
El llamado a la oración es para participar en el amor que ha ardido eternamente en el corazón de Dios. Desde la eternidad, el Padre ha amado al Hijo con todo su corazón, y el Hijo ha amado al Padre con la misma intensidad.
Este amor es la realidad fundamental del reino de Dios. Es precisamente esta realidad de la que participamos a medida que crecemos en la oración, es de lo que más se trata la oración; eso es, participar en las dinámicas familiares de la Deidad.
Dios creó a la raza humana para compartir el amor de Él. ¿Por qué? Sencillamente porque “Dios es amor” (1 Juan 4:16).
Dios se consume en amor, y Él nos llama a experimentarlo, a entrar en lo que yo llamo “la comunidad del corazón ardiente”. La salvación es una invitación a esta comunidad.
¿QUÉ DEBO HACER?
Cuando ore hoy, prepárese activamente para recibir el amor de Dios, y pida al Espíritu Santo que lo acerque a la comunidad del corazón ardiente.
PARA REFLEXIONAR
“Y nosotros hemos conocido y creído el amor que Dios tiene para con nosotros. Dios es amor; y el que permanece en amor, permanece en Dios, y Dios en él” (1 Juan 4:16).
Señor, procuraré tener encuentros de oración diarios contigo, no solo para fortalecer nuestra relación, sino para tomar parte del amor permanente que solo se encuentra cuando estoy en tu presencia.
Dios creó a la raza humana para compartir el amor de Él. ¿Por qué? Sencillamente porque “Dios es amor” (1 Juan 4:16).
Dios se consume en amor, y Él nos llama a experimentarlo, a entrar en lo que yo llamo “la comunidad del corazón ardiente”. La salvación es una invitación a esta comunidad.
¿QUÉ DEBO HACER?
Cuando ore hoy, prepárese activamente para recibir el amor de Dios, y pida al Espíritu Santo que lo acerque a la comunidad del corazón ardiente.
PARA REFLEXIONAR
“Y nosotros hemos conocido y creído el amor que Dios tiene para con nosotros. Dios es amor; y el que permanece en amor, permanece en Dios, y Dios en él” (1 Juan 4:16).
Señor, procuraré tener encuentros de oración diarios contigo, no solo para fortalecer nuestra relación, sino para tomar parte del amor permanente que solo se encuentra cuando estoy en tu presencia.