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Bosquejos para Predicar

Ayudas Para la Vida de Oración

Ayudas Para la Vida de Oración
Una de las primeras condiciones para oír la Voz de Dios es cerrar la puerta (Mt. 6:6, ejemplificado en Jn. 20:19-23), y para el éxito en la obra cristiana. Naturalmente, hemos de obrar además de orar.
📖 Texto Bíblico: 1 Pedro 4:7
AYUDAS PARA LA VIDA DE ORACIÓN. Bosquejos Biblicos para Predicar 1 Pedro 4:7

La cuestión de la oración es de la máxima importancia. La oración es la primera evidencia de la nueva vida («mira, está orando», Hch. 9:11); es una condición elemental de la plenitud del Espíritu Santo (Lc. 3:21 y 22).

Una de las primeras condiciones para oír la Voz de Dios es cerrar la puerta (Mt. 6:6, ejemplificado en Jn. 20:19-23), y para el éxito en la obra cristiana. Véase qué sucedió cuando Eliseo cerró la puerta (2 R. 4:33.).
Naturalmente, hemos de obrar además de orar.

1. Una nave se encontró de súbito azotada por un temporal. El tumulto del viento y de las olas se hizo tanto más terrible debido a los destellos de los relámpagos y el rugir del trueno. El capitán dio órdenes, y todos menos un hombre se precipitaron a sus varios puestos. Este, vencido por el terror, se puso de rodillas sobre la cubierta, orando por misericordia y liberación. Al ver al hombre de rodillas, el capitán fue corriendo a él, le dio una buena sacudida, y le gritó: «Di tus oraciones durante el buen tiempo».
2. Dos ministros escoceses estaban una vez atravesando un lago en las tierras altas de Escocia. Era un transbordador, y la embarcación estaba llena de pasajeros. De repente estalló una tormenta, como sucede con frecuencia en estos lugares montañosos. Parecía haber peligro. Uno de los pasajeros exclamó: «¡Que los ministros oren, o nos ahogaremos!» «¡Ni hablar!», dijo el botero: «El chiquito que ore, pero el fornido que tome un remo y que reme mientras ora».

I. Dominio propio. «Sed pues sensatos, y manteneos sobrios para la oración.» En la BAS: «Sed pues prudentes y de espíritu sobrio para la oración». Que haya un noble autocontrol con respecto a todos los apetitos legítimos.

II. Sobriedad en el pensamiento. «Firmes entonces, manteneos fríos y orad» es como Moffatt traduce el versículo 7. El pensamiento de la inminencia de la Venida del Señor no debería llevar a un superficial entusiasmo y descuido de los deberes comunes, sino a la sobriedad en nuestros pensamientos. Rotherham da «de sana mente» en lugar de sobrio. Esto sugiere salud, una mente sana. La vida ha de ser disciplinada mediante la racionalidad y la reflexión. Debemos evitar el pánico y la excitación.

III. Vigilancia. «Sed pues… vigilantes en las oraciones» (V.M.). Obsérvese la asociación en otros pasajes entre la vigilancia y la Venida del Señor (Mt. 24:44; 25:13), y también con la oración (Mt. 26:41; Ef. 6:18; Col. 4:2).