Para estimar el impacto sobre los que confían en los valores inculcados por la familia, la segunda alternativa más popular, se les recomienda que vean la película “Piratas del Caribe”, en el cual los piratas actúan según un código de ética que les enseñaron y que ellos, a su vez, lo enseñan. ¡Yo no quisiera tenerlos como vecinos!
Finalmente, para los que desean evitar conflictos, o hacer felices a los otros, el resultado final probablemente será que los más fuertes gobiernen, porque ejercen control sobre los que intentan agradar a los otros a fin de reducir conflictos. El principio básico es: cuidado al intentar cambiar a los tiranos felices; ellos sacaran ventaja de tu debilidad. No parece, por tanto, una buena manera de minimizar conflictos.
¿Cuál es la solución? El apóstol Pablo explica lo que él descubrió: "Toda Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra." (II Timoteo 3.16-17)
La creencia de Pablo era que los principios de la Biblia, que pueden fácilmente ser aplicados en todas las áreas de la vida, incluyendo el mundo de negocios, son tan relevantes para las situaciones que experimentamos todos los días, como también para aquellas que todavía no experimentamos – las realidades de la vida después de la muerte.
Otra declaración similar fue hecha en el Antiguo Testamento de la Biblia: "Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito: porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien." (Josué 1.8).
“ ¡Usted prosperará y tendrá éxito!” – ¡que reivindicación y que promesa osada! Yo las recomiendo enfáticamente. Si quiere ver su reputación corporativa alzar vuelo, estudie e implemente la Biblia como su Código de Ética. Usted no se arrepentirá.
Robert D. and Robert L. Foster. Publicado con el permiso de “Take Three on Monday Morning” (TTOMM), escrito y publicado por Robert D. and Robert L. Foster. Preguntas y comentarios para 29555 Goose Creek Rd, Sedalia, CO 80135, o lostranch@aol.com - Traducción de Alicia Gonzales Lemos.
Finalmente, para los que desean evitar conflictos, o hacer felices a los otros, el resultado final probablemente será que los más fuertes gobiernen, porque ejercen control sobre los que intentan agradar a los otros a fin de reducir conflictos. El principio básico es: cuidado al intentar cambiar a los tiranos felices; ellos sacaran ventaja de tu debilidad. No parece, por tanto, una buena manera de minimizar conflictos.
¿Cuál es la solución? El apóstol Pablo explica lo que él descubrió: "Toda Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra." (II Timoteo 3.16-17)
La creencia de Pablo era que los principios de la Biblia, que pueden fácilmente ser aplicados en todas las áreas de la vida, incluyendo el mundo de negocios, son tan relevantes para las situaciones que experimentamos todos los días, como también para aquellas que todavía no experimentamos – las realidades de la vida después de la muerte.
Otra declaración similar fue hecha en el Antiguo Testamento de la Biblia: "Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito: porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien." (Josué 1.8).
“ ¡Usted prosperará y tendrá éxito!” – ¡que reivindicación y que promesa osada! Yo las recomiendo enfáticamente. Si quiere ver su reputación corporativa alzar vuelo, estudie e implemente la Biblia como su Código de Ética. Usted no se arrepentirá.
Robert D. and Robert L. Foster. Publicado con el permiso de “Take Three on Monday Morning” (TTOMM), escrito y publicado por Robert D. and Robert L. Foster. Preguntas y comentarios para 29555 Goose Creek Rd, Sedalia, CO 80135, o lostranch@aol.com - Traducción de Alicia Gonzales Lemos.