Alguien describió la vejez como un “tiempo en que las personas corren en círculos alrededor del peldaño mas alto que alcanzaron”. Pasamos nuestras vidas escalando de un peldaño para otro. A cada peldaño podemos parar para descansar, pero enseguida, nos levantamos y comenzamos a escalar un nuevo nivel. Y cuando llegamos al tope y nos contentamos en rodar en círculo, que nos torna viejos, no importa cual sea nuestra edad, 25, 45 u 85. La vida de álguien se torna mediocre cuando él mira el lado de la montaña y se rehusa a continuar escalando, sin interés de llegar a la cumbre.
El rey de Israel, Salomón, cuya percepción de la vida cotidiana le conquistó la reputación de hombre más sabio que ya vivió, escribió hace miles de años atrás: “Dé más estima es la buena fama que las muchas riquezas; y la buena gracias más que la plata y el oro” (Proverbios 22:1).
Si visita una tienda de cosas de escritorio, encontrará una enorme variedad de productos como computadores, monitores, papeles de varios pesos y colores, lápis, lapiceros, muebles y accesorios. Pero nunca encontrará un “Departamento de Reputación”, porque reputación no es un producto que pueda ser comprado. La reputación de realizar un trabajo de cualidad y tener compromiso con la excelencia, solamente puede ser ganada momento a momento.
Tenemos la tendecia de enfocar las conquistas inmediatas, “Vean lo que hice” Pero la reputación es mejor considerada a lo largo del curso de nuestra vida, y hemos aprendido por experiencia, que Dios está mucho más interesado en nuestro rumbo de que en nuestras conquistas individuales: “Y todo lo que hagáis, hacedlo de ánimo, como al Señor, y no a los hombres. (Colosenses 3:23).
Robert D. and Robert L. Foster. Publicado con la autorización de "Take Three on Monday Morning" (TTOMM), escrito y publicado por Robert D. and Robert L. Foster. Traducción de Alicia Gonzales Lemos.
El rey de Israel, Salomón, cuya percepción de la vida cotidiana le conquistó la reputación de hombre más sabio que ya vivió, escribió hace miles de años atrás: “Dé más estima es la buena fama que las muchas riquezas; y la buena gracias más que la plata y el oro” (Proverbios 22:1).
Si visita una tienda de cosas de escritorio, encontrará una enorme variedad de productos como computadores, monitores, papeles de varios pesos y colores, lápis, lapiceros, muebles y accesorios. Pero nunca encontrará un “Departamento de Reputación”, porque reputación no es un producto que pueda ser comprado. La reputación de realizar un trabajo de cualidad y tener compromiso con la excelencia, solamente puede ser ganada momento a momento.
Tenemos la tendecia de enfocar las conquistas inmediatas, “Vean lo que hice” Pero la reputación es mejor considerada a lo largo del curso de nuestra vida, y hemos aprendido por experiencia, que Dios está mucho más interesado en nuestro rumbo de que en nuestras conquistas individuales: “Y todo lo que hagáis, hacedlo de ánimo, como al Señor, y no a los hombres. (Colosenses 3:23).
Robert D. and Robert L. Foster. Publicado con la autorización de "Take Three on Monday Morning" (TTOMM), escrito y publicado por Robert D. and Robert L. Foster. Traducción de Alicia Gonzales Lemos.