Estos hermanos tenían un fuerte deseo del éxito, y aunque habían intentado diversos negocios durante 7 años estos no habían funcionado. Pero en 1937 se les ocurrió algo que sí funcionó. Abrieron un pequeño restaurante tipo “drive in” en Pasadena, California.
Los restaurantes “drive in” se volvieron un fenómeno a principios de los años treinta y se estaban haciendo muy populares. Los clientes no entraban al comedor a comer, sino que entraban al estacionamiento en su automóvil, y desde allí ordenaban al mesero, recibiendo sus alimentos en bandejas que eran colocadas en las ventanas del auto.
Este pequeño restaurante “drive in” de Dick y Maurice resultó un buen éxito, y en 1940 los hermanos decidieron cambiar sus operaciones a San Bernardino, cerca de Los Angeles, donde la clase trabajadora experimentaba una prosperidad repentina. Construyeron un local más grande y expandieron su menú con Hot Dogs, papas fritas y malteadas, así como hamburguesas y cerdo a la barbacoa.
Les fue muy bien. Las ventas anuales llegaron a 200,000.00 Dlls. y cada hermano recibía una ganancia de 50,000.00 Dlls. cada año. En 1948 su intuición les dijo que los tiempos estaban cambiando, e hicieron modificaciones a su negocio. Eliminaron el servicio en los autos y atendían a los clientes en el interior del local.
También aumentaron la eficiencia en el proceso de servicio, redujeron su menú y se concentraron en vender hamburguesas.
Como usaban loza tradicional, eliminaron esta y empezaron a utilizar platos de cartón. Redujeron los costos y los precios a los clientes. También crearon lo que llamaron el Sistema de Servicio Rápido. La cocina se convirtió en algo así como una línea de ensamblaje, en la que cada persona se concentraba en servir con rapidez. La meta de los hermanos era servir la orden de cada cliente en 30 segundos o menos.
Y tuvieron buen éxito. A mediados de los cincuenta el ingreso anual llegó a 350,000.00 Dlls., y ya para entonces cada uno de los hermanos recibía una ganancia anual de 100,000.00 Dlls. ¿Quienes eran estos hermanos?. En la esquina de la calle 14 y la calle E en San Bernardino colgaba un letrero de neón que simplemente decía: Mc Donald´s Hamburgers.
Cualquiera de nosotros podríamos decir que estos hermanos se habían sacado el “gordo” de la lotería, y el resto, como se dice, es solo historia. ¿No es cierto?. ¡Pues no es cierto!. Los Mc Donald’s no llegaron más lejos porque su liderazgo puso un tope a su capacidad de triunfo.
Los restaurantes “drive in” se volvieron un fenómeno a principios de los años treinta y se estaban haciendo muy populares. Los clientes no entraban al comedor a comer, sino que entraban al estacionamiento en su automóvil, y desde allí ordenaban al mesero, recibiendo sus alimentos en bandejas que eran colocadas en las ventanas del auto.
Este pequeño restaurante “drive in” de Dick y Maurice resultó un buen éxito, y en 1940 los hermanos decidieron cambiar sus operaciones a San Bernardino, cerca de Los Angeles, donde la clase trabajadora experimentaba una prosperidad repentina. Construyeron un local más grande y expandieron su menú con Hot Dogs, papas fritas y malteadas, así como hamburguesas y cerdo a la barbacoa.
Les fue muy bien. Las ventas anuales llegaron a 200,000.00 Dlls. y cada hermano recibía una ganancia de 50,000.00 Dlls. cada año. En 1948 su intuición les dijo que los tiempos estaban cambiando, e hicieron modificaciones a su negocio. Eliminaron el servicio en los autos y atendían a los clientes en el interior del local.
También aumentaron la eficiencia en el proceso de servicio, redujeron su menú y se concentraron en vender hamburguesas.
Como usaban loza tradicional, eliminaron esta y empezaron a utilizar platos de cartón. Redujeron los costos y los precios a los clientes. También crearon lo que llamaron el Sistema de Servicio Rápido. La cocina se convirtió en algo así como una línea de ensamblaje, en la que cada persona se concentraba en servir con rapidez. La meta de los hermanos era servir la orden de cada cliente en 30 segundos o menos.
Y tuvieron buen éxito. A mediados de los cincuenta el ingreso anual llegó a 350,000.00 Dlls., y ya para entonces cada uno de los hermanos recibía una ganancia anual de 100,000.00 Dlls. ¿Quienes eran estos hermanos?. En la esquina de la calle 14 y la calle E en San Bernardino colgaba un letrero de neón que simplemente decía: Mc Donald´s Hamburgers.
Cualquiera de nosotros podríamos decir que estos hermanos se habían sacado el “gordo” de la lotería, y el resto, como se dice, es solo historia. ¿No es cierto?. ¡Pues no es cierto!. Los Mc Donald’s no llegaron más lejos porque su liderazgo puso un tope a su capacidad de triunfo.