• INICIO
  • Predicas
  • Bosquejos
  • Anécdotas
  • Estudios
  • Devocionales
  • Reflexiones
  • Biblia
  • Jovenes
  • Mujer
  • Libros
SIGUEME.NET
SIGUEME.NET - Predicas - Devocionales y Recursos Cristianos
  • INICIO
  • Predicas
  • Bosquejos
  • Anécdotas
  • Estudios
  • Devocionales
  • Reflexiones
  • Biblia
  • Jovenes
  • Mujer
  • Libros
INICIO
DEVOCIONALES CRISTIANOS DIARIOS

Escuchar y Obedecer

Charles Stanley

Desde luego, sabemos que Satanás tentó a Adán y a Eva. Eva comió del fruto, lo ofreció a Adán y el pecado entró en el mundo, de modo que todavía hoy sufrimos las consecuencias de su imprudencia.

Escuchar y Obedecer

Un joven que en cierta ocasión vino a verme era quizá el más dotado para el ministerio de todos los que había conocido. Era una persona sumamente preparada y formada para el servicio. Acudió a verme con decisión y, cuando comenzó a contarme lo que pensaba hacer, el Espíritu de Dios me habló al corazón con gran alarma.

Una luz roja se encendió en mi interior y dije: «No lo hagas. No estás en condiciones». Le expliqué por qué y le rogué que me hiciera caso. No quería. Decidió que estaba preparado, que el tiempo era oportuno e hizo oídos sordos a lo que Dios le estaba tratando de decir. Al cabo de dos años perdió su ministerio, su matrimonio y todo lo que poseía, incluso su dignidad. Varios años después recibí una carta suya.

Comenzaba así: «Estimado Dr. Stanley: ¡Si sólo hubiera escuchado!» Creo firmemente que Dios le dio a ese joven pastor una palabra de asesoramiento por medio del discernimiento que su Espíritu implantó en mi corazón. El joven oyó hablar a Dios pero se negó a escuchar la advertencia divina. Al recorrer las Escrituras resulta evidente que el compañero ideal es la obediencia.

Dios exclama en repetidas ocasiones en todo el Antiguo Testamento: «Oye, Israel, y ponlo por obra». No era que Israel se negara a escuchar a Dios. El mandaba a sus siervos —Moisés, Josué, Jeremías, Isaías y muchos otros— con anuncios claros para el pueblo.

Sabían sin lugar a dudas cúales eran sus deseos, pero simplemente se negaban a obedecer. Así como sus frecuentes dificultades nacían del hecho de no obedecer la voz de Dios, así, también, buena parte del dolor, las penas y el sufrimiento en nuestra propia vida resultan de no responder con obediencia a su voz.
Resulta significativo que en la primera pareja que Dios creó había rasgos de los que escuchan pero se niegan a aceptar, y por ello siegan la dolorosa cosecha de la desobediencia. Génesis 2.15-17 expresa concisamente este perenne principio en las siguientes palabras: Tomó, pues, Jehová Dios al hombre, y lo puso en el huerto de Edén, para que lo labrara y lo guardase. Y mandó Jehová Dios al hombre, diciendo: De todo árbol del huerto podrás comer; mas del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás; porque el día que de él comieres, ciertamente morirás.

Aun cuando Eva no pecó contra Dios hasta que comió del fruto, el resultado de oír y luego no actuar en consecuencia se demuestra claramente en su vida. Dios había creado un ambiente perfecto en el huerto de Edén. Adán, Eva y todo lo que había allí eran de carácter celestial. Las instrucciones para que se mantuviera esta vida prístina eran tan evidentes como un cielo sin nubes. «Tienen todo a su disposición.

Lo hice para ustedes. Está a disposición suya para que lo disfruten y lo gocen. Todo lo que les pido es que lo cuiden. Les daré las fuerzas y la sabiduría necesarias para que puedan hacerlo». Luego agregó: «Tengo una sola restricción. Hay un árbol en este huerto alrededor del cual he puesto un círculo, y bajo ninguna condición deben comer del fruto de dicho árbol del conocimiento del bien y del mal. Porque el día que coman de ese fruto, ciertamente morirán».

No había modo alguno en que Adán y Eva pudieran haberse equivocado. Dios fue claro, conciso y breve. No podían olvidar esa simple palabra de precaución y advertencia. ¿No es extraño, cuando pensamos en nuestra propia vida y en la provisión de Dios, que Satanás nos señale justamente aquello que no debemos hacer? ¿No es llamativo que se explaye sobre ese único aspecto prohibido? Todo «no harás» en la Biblia es una promesa de protección por parte de Dios; Él siempre se ocupa de lo que más nos conviene.

No quiere impedir que disfrutemos la vida, más bien quiere evitar que nos destruyamos a nosotros mismos y que nos coloquemos en una posición en la cual no podamos disfrutar la vida. Todo «no harás» es expresión del amor divino para con sus hijos.

Desde luego, sabemos que Satanás tentó a Adán y a Eva. Eva comió del fruto, lo ofreció a Adán y el pecado entró en el mundo, de modo que todavía hoy sufrimos las consecuencias de su imprudencia. Quiero señalar al lector ocho principios basados en este relato de las Escrituras que pintan sobriamente lo que ocurre cuando hacemos oídos sordos a la revelación divina. Son verdades permanentes que no reconocen fronteras en lo que respecta a época, edad o era.
Charles Stanley

Charles Stanley

El Dr. Charles F. Stanley, ha sido el pastor de la Primera Iglesia Bautista de Atlanta y fundador de Ministerios En Contacto por más de 50 años. Charles Stanley nació el 25 de septiembre de 1932 en Dry Fork, Virginia.

Anterior
Seamos Amigos de Jesús

Seamos Amigos de Jesús

Ivan Tapia

La amistad que nos ofrece Jesús no es una amistad para pasarla bien, para entre...

Siguiente
Cuidado con el Camino de Balaam

Cuidado con el Camino de Balaam

Ivan Tapia

Hay hombres que tienen un modo de mirar a la mujer -y también las hay damas- co...

También te puede interesar

La Trampa de la Grandeza Personal: Un Llamado a la Humildad en el Servicio Cristiano

La Trampa de la Grandeza Personal: Un Llamado a la Humildad en el Servicio Cristiano

William Macdonald

En el viaje del discipulado y el servicio a Dios, es fácil caer en la tentación sutil de...

Leer más
Mas que Vencedor Sobre uno Mismo

Mas que Vencedor Sobre uno Mismo

Charles Spurgeon

Los ritos no valen nada sin Cristo como medio de humillación. Tus oraciones, lágrimas y ...

Leer más
Una Mente Cerrada

Una Mente Cerrada

Charles Stanley

El primer tipo de oyente es el que tiene la mente limitada. Esto no se refiere únicamente...

Leer más
No había modo alguno en que Adán y Eva pudieran haberse equivocado. Dios fue claro, conciso y breve.

No había modo alguno en que Adán y Eva pudieran haberse equivocado. Dios fue claro, conciso y breve.


<

Recursos Principales

  • Devocionales Cristianos
  • Devocional Diario
  • 15 Devocionales Cristianos Diarios
  • Qué es un Devocional Cristiano y Cómo se Hace

Devocionales por Categoría

  • Organizados por Temas
  • Devocionales Evangélicos
  • Para Jóvenes
  • Para Mujeres

Otros Recursos

  • Mensajes Cristianos
  • Reflexiones Cristianas
🍪 Aviso de Cookies

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar tu experiencia, analizar el tráfico y mostrar publicidad personalizada. Al continuar navegando, aceptas su uso. Política de Privacidad

Sigueme Network Logo

"Seguimos a Jesús"

Mapa del Sitio | Política de Privacidad
sigueme.net@gmail.com