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Devocionales Cristianos

Espiritualmente Exausto

Agótate por Dios, pero recuerda que Él es tu provisión
El agotamiento físico implica que nuestras energías vitales están exhaustas y gastadas. El agotamiento espiritual no es nunca el resultado del pecado, sino del servicio
📖 Texto Bíblico: Isaías 40:28
Espiritualmente Exhausto?. Devocionales cristianos de Oswald Chambers
El Dios eterno... no desfallece, no se fatiga. (Isaías 40:28)

El agotamiento físico implica que nuestras energías vitales están exhaustas y gastadas. El agotamiento espiritual no es nunca el resultado del pecado, sino del servicio. El que experimentes agotamiento o no dependerá de la fuente de tus suministros.

Jesús le dijo a Pedro: «Apacienta mis ovejas», pero no le dio nada con que alimentarlas (Juan 21:17). El proceso de ser hecho pan quebrantado y vino derramado significa que tú has de ser el alimento para las almas de otras personas hasta que aprendan a alimentarse de Dios.
Tienen que acabarte completamente, hasta la última gota. Pero presta atención a mantener abierta tu línea de suministros, o te encontrarás con que pronto vas a quedar totalmente exhausto. Hasta que otros aprendan a suplirse directamente de la vida del Señor Jesús, tendrán que recibir de Su vida a través de ti.

Tendrás que ser literalmente su fuente de suministro, hasta que aprendan a nutrirse de Dios. Le debemos a Dios el entregar lo mejor de nosotros para Sus corderos y ovejas, así como para Él.

¿Te has encontrado exhausto por la manera en que has estado sirviendo a Dios? En este caso, renueva y aviva tus deseos y afectos. Examina tus razones para el servicio.

¿Está tu fuente basada en tu propio entendimiento o está basada en la redención de Jesucristo? Mira constantemente hacia el fundamento de tu amor y afecto y recuerda dónde se encuentra la Fuente de poder.

No tienes derecho a quejarte: «Oh, Señor, ¡estoy tan exhausto!» Él te salvó y te santificó para emplearte hasta lo último.

Agótate por Dios, pero recuerda que Él es tu provisión. «Todas mis fuentes están en ti» (Salmo 87:7).
Sobre el autor

Oswald Chambers nació en Aberdeen, Escocia, el 24 de julio de 1874. Sus padres habían sido bautizados por Charles Spurgeon. Fue un predicador profundo, apasionado y lleno del Espíritu Santo.