Confía en mí y no tengas miedo porque yo soy tu fuerza y tu canción. No dejes que el temor te robe tu energía. Al contrario, invierte tu energía en confiar en mí y cantar mi canto. La batalla por el control de tu mente es fiera y años de preocupación te han hecho vulnerable al enemigo. Por lo tanto, necesitas estar vigilante en proteger tus pensamientos.
Confía en mí y no tengas miedo porque yo soy tu fuerza y tu canción.
ISAÍAS 12.2; ROMANOS 8.6