Casi todo el libro del Cantar de los Cantares está compuesto de un diálogo entre un esposo y su esposa, indudablemente referido a Jehová y al remanente judío (cp. Os. 2:19, 20).
Como una esposa se adorna con joyas (Is. 61:10), así Jerusalén será adornada con la justicia y salvación de Jehová.
Cuando Juan fue llamado a que contemplara a la esposa, la novia del Cordero, ve una hermosa ciudad, la santa Jerusalén, teniendo la gloria de Dios (Ap. 21:2, 9, 10).
La Iglesia es la esposa del Cordero (cp. 2 Co. 11:2).
💡 Versículos Bíblicos por Temas