Encuentra un pensamiento para reflexionar en los devocionales cristianos. Obtén aliento y fortaleza diaria en estas reflexiones cortas de la Palabra de Dios. Comienza el día conectado a Dios.
En este primer día de un nuevo año, que es una especie de nuevo comienzo, el Señor ofrece a cada persona un nuevo comienzo en su vida, independientemente de lo que haya sido el pasado. Este año, millones de personas harán resoluciones de Año Nuevo, resoluciones que invariablemente no se cumplirán.
La visita de los sabios al pesebre donde estaba el niño Jesús es un relato lleno de significado. Estos sabios, astrónomos y estudiosos, representan la búsqueda constante de la verdad y la sabiduría en la vida.
El gran himno Alegría para el mundo sigue siendo uno de los himnos más queridos del mundo. Los adornos de ángeles a menudo se colocan en la cima de un árbol de Navidad para representar a los ángeles que aparecieron en el cielo sobre, anunciando la alegría que había venido al mundo esa noche.
Dios valoró tanto su creación que envió a su único Hijo para redimirla. Este orbe azul suspendido en el silencio del espacio fue invadido por huestes de ángeles que proclamaban “¡paz, buena voluntad hacia los hombres!” en la noche del nacimiento de Jesús.
Cuando alguien con autoridad da una directiva, esa orden llega a la persona adecuada que la hace realidad. Las órdenes no se ejecutan solas: se necesita una persona para llevar a cabo los deseos de la autoridad.
En la profunda reflexión de un alma atribulada, se manifiesta un sincero clamor hacia el Señor, buscando redención y paz. La narrativa relata el encuentro con la misericordia divina, que, sin detenerse ante el pecado, transforma y llena de amor, destacando la grandeza del nombre de Jesús y su impacto eterno en la humanidad
La belleza superlativa de Jesús es enteramente atractiva; no tanto con el fin de que sea admirada, sino para que sea amada. Jesús es más que agradable y hermoso, es amable.
Son pocos los que no se conmueven ante un bebé recién nacido. Quizás sea su frescura, o su impotencia, o el hecho de que todo les parezca tan perfecto. No es de extrañar que puedan hacernos pensar: ¡Si tan sólo pudiera empezar de nuevo!
A medida que somos capaces de confiar en Dios y afirmamos en nuestro corazón la creencia de que Él puede y está dispuesto a ayudar a todos los que confían en Jesús para salvación, y en todos los demás asuntos que son para la gloria divina y para el bienestar humano, en esa misma medida tenemos calma y paz en nuestros corazones.